martes, 20 de marzo de 2012

Rescatan antigua casa de Pedro Aguirre Cerda


[patrimonio] Con el fin de abrirse a la comunidad, la Casa de la Cultura del Colegio Médico ofrece actividades gratuitas que harían sonreír al "presidente de los pobres", otrora ilustre morador del edificio en calle Esmeralda.

por C. Labarca

EN la esquina de Esmeralda con Mac Iver aún se mantiene en pie una casona donde vivió esporádicamente Pedro Aguirre Cerda, Don Tinto, como lo estigmatizó la desaparecida revista humorística Topaze. Hoy, sólo una placa conmemora que el lugar fue morada del ex presidente de la República que acuñó la frase "Gobernar es educar".

En el Colegio Médico la conocen como "casa esquina" o "casa del encuentro". En 2004, y tras una profunda restauración de sus tres pisos, el edificio se convirtió en sede gremial de esa orden. Así, se reestructuró y cobró nuevos bríos. Cuatro años más tarde, la Municipalidad de Santiago lanzó un plan de renovación de las veredas de calle Esmeralda y realzó la presencia de la casona. Pero aún así, los profesionales de la salud no lograban "darle vida" al elegante edificio.

Entonces vino el terremoto de 2010, que le ocasionó severos daños y la necesidad urgente de nuevas reparaciones. Un golpe que pudo ser fatal, pero que en realidad sirvió como aliciente para, de una vez por todas, restaurar el espacio de 500 m2. Finalmente, en noviembre de 2011, el lugar se reinventó y se convirtió en Casa de la Cultura y sede de la Agrupación de Médicos Jubilados.

Diverso es el programa de talleres y actividades recreativas con el cual el flamante espacio quiere dar el vamos a su nueva vida. Durante el año se realizarán conciertos de música clásica y popular, junto a cursos de escultura, filosofía, pintura, literatura, astronomía y poesía. Además, los jueves se exhibirán películas clásicas.

El director de la Casa de la Cultura, Guido Girardi Briere (padre del senador PPD), fue el encargado de exponer sus acuarelas en la inauguración del espacio, alternando estas con los óleos del artista italiano Américo Melis. "Es un privilegio que la magnífica casa se encuentre en un barrio emblemático de Santiago, a pasos del Museo de Bellas Artes y Museo de Arte Contemporáneo", dice Girardi.

El profesional rememora los tiempos en que la casa de la cultura funcionó en un inmueble ubicado en la misma calle y que fue vendido al Banco Nacional. "En el fondo, recuperamos un espacio que perdimos en la década de los 80", agrega.

Gunter Seelmann, presidente de la Agrupación de Médicos Jubilados, celebra la remodelación de la casona. "Peleamos por recuperar este edificio durante muchos años y distintas administraciones, hasta que llegó Enrique Paris (actual presidente del Colegio Médico), con la sensibilidad suficiente para darle el impulso final a este proyecto", explica.

De los 10 mil médicos que Seelman contabiliza en la capital, muy pocos visitaban la casa de calle Esmeralda. "Hoy vienen hasta de Rancagua", comenta. Todo un éxito, considerando que lo que el gremio busca es que se reencuentren las nuevas y antiguas generaciones.

Pero el recinto también tiene como objetivo relacionarse con los vecinos del barrio. "Debemos abrirnos a la comunidad. El médico siempre ha cumplido un rol social y nos interesa avanzar en ese sentido", dice Seelmann. Una idea que le hubiese gustado al otrora morador de esta casa, popularmente conocido como "el presidente de los pobres".

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lunes, 19 de marzo de 2012

La Rufina y Sierras de Bellavista: Las lecciones tras la recuperación del bosque arrasado por uno de los peores incendios

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No sólo el entorno del poblado de Sierras de Bellavista, sino varios de los cerros de los alrededores han colonizado los pinos luego del incendio






El bosque de pinos que caracterizaba a la precordillera de San Fernando no sólo se ha regenerado, sino que colonizó los cerros del entorno. Ahora, el desafío es restaurar las especies nativas.  

Richard García  Un trozo de Suiza en medio de la precordillera de Colchagua. Así se podría describir a Sierras de Bellavista, uno de los secretos mejor guardados de la provincia, situado a 40 kilómetros al oriente de la ciudad de San Fernando. Fundado por colonos europeos en 1947, viven allí unas 500 personas que disfrutan de bellas lagunas artificiales, canchas de golf y tenis, prados y densos bosques de pinos.

Pero este paraíso tuvo su encuentro íntimo con el infierno el domingo 2 de enero de 1999 a las 14:30 horas. Unos 12 kilómetros cerro abajo, en un sector turístico conocido como La Rufina, una fogata mal apagada dio origen al peor incendio de las últimas dos décadas. En los primeros 20 minutos desde que se había iniciado el fuego ya había consumido 2 mil hectáreas. El siniestro sólo pudo ser controlado 14 días después. Para entonces, 25.400 hectáreas de pinos y bosque nativo, principalmente roble, ciprés de la cordillera y arbustos, habían sido arrasadas. También se perdieron más de 14 viviendas, animales y cercos.

"Lo que vimos era un verdadero campo lunar, todo calcinado en su máxima expresión", recuerda Marcelo Cerda, hoy jefe de la unidad forestal provincial de Conaf, pero que en la época del incendio era jefe regional de manejo de fuego del organismo, por lo que le tocó combatir personalmente el fuego. "Tuvimos acá unas 800 personas entre brigadas de Conaf, personal militar, carabineros, bomberos, obreros y autoridades gubernamentales", recuerda. Cerda es uno de los expositores del Curso Internacional de Manejo de Cuencas Hidrográficas de Conaf, que realizó la semana pasada una de sus sesiones en Sierras de Bellavista.

Cuesta creer que aquí alguna vez hubo un incendio. Por donde se mire, los pinos y uno que otro árbol nativo exhiben su frondosidad. Vamos a uno de los cerros que rodean el poblado para tener una apreciación mejor del entorno: los pinos se multiplican, escalando cada cerro disponible.

"Aquí había 800 hectáreas de pino. Hoy hay más de 1.500. El resto salió en forma natural porque, producto del incendio, todas las semillas de los árboles antiguos se dispersaron".
A la sombra de los pinos crecen pequeños robles, peumos y quillayes, que fueron sembrados como parte del proceso de recuperación.

Samuel Francke, jefe nacional del programa de manejo de suelos y conservación de cuencas de Conaf, explica que optaron por permitir la dispersión de los pinos porque es una especie que permite proteger el suelo. "El pino es una especie colonizadora, recupera el ambiente degradado". En un par de años, dice, cuando estén maduros, la idea es cortar los bosques de pinos parcialmente y así generar más luz que permita a otras especies desarrollarse. "Falta muy poco. Pero hay que tener paciencia para que esto se estabilice".

El trabajo de recuperación se inició cuatro meses después de apagado el incendio. Con fondos del gobierno regional y la JICA, la agencia de cooperación japonesa, el principal objetivo fue restaurar la zona de 1.500 hectáreas que abastecía de agua potable al poblado. Se hicieron canales de desviación, construyeron diques, sembraron pastos de alta montaña y trabajaron intensivamente en cuencas y laderas con el fin de evitar los deslizamientos y la erosión.

"Cuando hay incendios, normalmente se deja que la naturaleza haga su trabajo, no hay trabajos de restauración. Esta es una experiencia pionera a nivel nacional", dice Francke.

Lo aprendido en este laboratorio natural les ha servido para replicar las técnicas de restauración en otras plantaciones forestales.
No todo se pudo recuperar rápido. El ciprés de la cordillera, una de las especies más emblemáticas del área, se perdió casi por completo y su regeneración tomará décadas.


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domingo, 18 de marzo de 2012

La historia desconocida de la colonia mallorquina en Chile


Investigación Inmigración balear:




La trayectoria de los Matas, Fluxá, Bauzá y los Reus -algunos de los apellidos más representativos de la comunidad balear- es reunida en el volumen "La emigración balear a Chile" del abogado chileno Juan Antonio García-Cuerdas y del español Joan Buades. Se trata de la primera publicación que toca el tema del asentamiento de mallorquines en territorio nacional durante el período de 1880 y 1950.  

VIOLETA COFRÉ 
Anualmente, se reúnen alrededor de una veintena de familias en el Salón de los Reyes del Estadio Español, en Santiago. Allí, unas doscientas personas tienen la ocasión de compartir algunas delicias de la tradición culinaria mallorquina -tortillas de manteca de cerdo, embutidos y cocas, algo sí como una pizza sin queso- en una fiesta animada por la música y danzas típicas de la región
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"Somos una de las colectividades más pequeñas de emigrantes españoles", afirma Hugo Zepeda Coll, nieto del mallorquín Gabriel Coll Dalmau, quien llegara a Chile en el año 1890 para establecerse como agricultor en la IV Región. Hoy, en La Serena hay un parque que lleva su nombre, el Parque Coll ; un terreno de 50 hectáreas que donó la familia, hace más de medio siglo, en honor a la memoria del patriarca.

El abogado y experto en fenómenos paranormales cuenta también que la corporación nacional Casa Balear, en asociación con el gobierno de las Islas Baleares, tomó la iniciativa, en 2010, de recoger en un libro el archivo histórico de la colonia mallorquina en Chile. Dos años más tarde, nace "La emigración Balear a Chile", una investigación del historiador Juan Antonio García-Cuerdas y del académico español Joan Buades. "Tuvimos la oportunidad de enviar fotografías familiares para ilustrar el libro, pero lamentablemente se nos pasó el plazo. De todos modos sé que allí se hace mención a la historia de los Coll", dice Zepeda.

Como Gabriel Coll, alrededor de mil 100 mallorquines emigraron hacia América durante el período de 1880-1930 a causa de la epidemia de filoxera que destruyó los cultivos agrícolas de las famosas islas mediterráneas. Y aunque Chile recibió un número reducido de estos viajeros, las hazañas de un Guillermo Gálmez, de un Jaime Prohens o de un José Picó Miró se mantienen intactas en la memoria de sus nietos y representan lo que Juan Antonio García-Cuerdas, denomina como "el orgullo por las raíces".

"El aporte de estos mallorquines fue esencial durante las primeras décadas del siglo XX para el desarrollo de la producción agrícola en la zona de Coquimbo y La Serena, y también para el surgimiento de la industria del calzado", comenta el autor de "La Rioja y los riojanos en Chile" (2002) y "El viaje de los sueños" (2006). "Como resultado de la investigación, registramos más de 40 fábricas de dueños mallorquines que producían casi la mitad de los zapatos que se usaban en el país. Muchos emigrantes trajeron consigo las maquinarias fabriles desde Mallorca, y cuando estuvieron asentados en Chile mandaron a llamar a sus parientes y amigos. Fue un grupo con rasgos culturales e identitarios muy particulares", añade.

La historia familiar de su mujer, Bernardita Matas, nieta del mallorquín Bartolomé Matas Mir, fue lo que despertó el interés de García-Cuerdas por conocer la genealogía de esta, la segunda generación de descendientes Baleares nacidos en Chile. "Este vínculo me situó inmediatamente en una posición cómoda para llevar a cabo la investigación, las entrevistas y la recolección de todo tipo de datos valiosos. Todo esto lo hice por mi señora y por mi suegro, José Matas Colom, miembro de la directiva de la Casa Balear".

Lorenzo Reus, actual presidente de la Corporación Casa Balear de Chile, presentó ante la Fundación Baleares en el Exterior, el proyecto de publicar un libro que retratara la historia de los inmigrantes en Chile. "Coincidentemente, el gobierno autónomo de las Islas Baleares tenía programado editar un nuevo volumen de la colección "Los Caminos de la Quimera", cuya temática es la emigración, y nos pusieron en contacto con el historiador mallorquín Joan Buades", cuenta Reus y agrega: "Fue Buades quien invitó a colaborar a Juan Antonio García durante su visita a Chile en 2010; sin embargo, debido a las limitaciones geográficas, este último terminó siendo el autor principal". El libro se lanzó en marzo de 2011 en el Estadio Español. De los 500 ejemplares que llegaron a Chile 400 se distribuyeron de manera gratuita entre los miembros de la Casa Balear y las principales bibliotecas del país.

Personalidades destacadas
En las instalaciones del Estadio Español funciona la Corporación Casa Balear de Chile, institución que representa a unas veinte familias descendientes de emigrantes mallorquines. El grupo de los Fluxá, de los Ferrer, de los Truyoll y de los Rodillo, todos ellos ligados al comercio del calzado.

El aporte de los mallorquines que se radicaron en las zonas de Coquimbo y La Serena fue esencial para el desarrollo de la agricultura en la región (dedicada al cultivo de frutas y viñedo, principalmente). Muchos de ellos se convirtieron en propietarios de haciendas, tal es el caso de la familia Bauzá que hasta el día de hoy se dedica a la producción del pisco.

"Hubo otras familias, los Roselló y los Capó, por ejemplo, que crearon panaderías y salones de té en Santiago y Valparaíso, muy conocidos en su época, como "El Negro Bueno", "La Isleña", "La Parisiense" y el "Vitamin Service", cuenta García-Cuerdas con memoria escrupulosa. "Cuando este primer núcleo migratorio de finales del siglo XIX y principios del XX se afianzó económicamente trajeron a vivir a Chile a sus parientes. Así, se da inicio a una segunda etapa de migración que se prolonga hasta 1950", añade el autor.

Las siguientes generaciones se fueron alejando de las actividades comerciales y empresariales. Dentro del grupo Gálmez, ex propietarios de la multitienda Almacenes París, hoy se encuentra a destacados profesionales y académicos universitarios. Lo mismo ocurrió con el grupo Picó Miró de origen empresarial, cuyos descendientes se dedicaron a la política, y con los Ferrer que tras la crisis de la industria del calzado nacional en la década del 80, se volcaron hacia diferentes rubros. Un caso paradigmático fue el de Guillermo Ferrer, dirigente deportivo que llegó a ejercer en los años 50 el cargo de Presidente de la Asociación de Fútbol Profesional.

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sábado, 17 de marzo de 2012

La espectacular instalación de un artista chileno que impresiona a los londinenses

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sábado 17 de marzo de 2012

Obra del escultor Fernando Casasempere:

Un prado con diez mil flores de arcilla impacta a los transeúntes en el patio de la histórica Somerset House -el mismo lugar en que Ai Weiwei montó una obra el año pasado-. La creación viajará luego a Chile y se instalará frente a La Moneda.   




Elena Irarrázabal Desde Londres 
Tras muchos meses de solitario trabajo en su taller de Hackney, al este de Londres, el escultor chileno Fernando Casasempere ha vivido días cruciales durante esta semana. En sólo tres días debió instalar contra el tiempo, en el imponente patio de Somerset House, las flores que tardó años en modelar, teñir y cocer.

La apertura de la obra, realizada una cálida tarde bajo un sol esplendoroso -inusual para la época-, causó sensación entre el público. Ayer la prensa inglesa, desde The Independent hasta BBC News (que habló del "maravilloso florecer de miles de flores de arcilla"), llevaba imágenes de la instalación.

 Incluso The New York Times le dedicó un espacio.
Y es que pocos lugares tienen en Londres la convocatoria de Somerset House, ubicada a la orilla del Támesis, contigua al barrio financiero y también muy cercana al Parlamento y a la Abadía de Westminster. Se trata de un espectacular edificio neoclásico del siglo XVIII, con un enorme patio adoquinado, que atrae todos los años a dos millones de visitantes. En su interior se ubica la Courtauld Gallery, con famosas obras de Picasso y Van Gogh y en otra de sus dependencias se realiza la glamorosa London Fashion Week.

"Ocupar este espacio es un desafío enorme, por la vastedad del lugar, su potente impronta arquitectónica y el hecho de que la instalación está en un patio a cielo abierto, lo que puede hacer desaparecer la obra. Por eso las flores están montadas sobre un prado de pasto de verde intenso, que captura la atención del ojo", explica Casasempere.

Tras su inauguración, la obra ha despertado la atención del público que pasea por el lugar, le saca fotos o se sienta a mirarla mientras toma un café. "So many flowers!" (¡tantas flores!), comenta sonriendo el pequeño Tim Smith (6). En un principio se pensó que las personas circularan por entre las flores, pero finalmente se optó por que las mirasen desde la orilla, aunque pueden acercarse a ellas e incluso tocarlas.

Tras ser invitado a concretar este proyecto en Somerset House, el escultor chileno (quien vive desde 1997 en Londres, donde ha consolidado su carrera artística y ha realizado múltiples muestras individuales) trabajó durante dos años modelando individualmente -una a una, ya que ninguna es igual a la otra- diez mil flores de arcilla, que fueron teñidas con desechos de la industria del cobre, lo que les da tonalidades cobrizas que recuerdan los colores del norte de Chile. Cada flor fue montada en un tallo metálico. La concreción de la obra de Casasempere fue posible gracias a la donación de la empresa Antofagasta Minerals y también de Corpartes. En el montaje, en tanto, fue determinante el auspicio de la Dirección de Asuntos Culturales del Ministerio de Relaciones Exteriores (Dirac) y el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes.

La instalación, titulada "Out of Sync" (Fuera de lugar), constituye un saludo a la primavera y busca también darle una nueva visualidad al patio de Somerset House, cuyos adoquines grises fueron reemplazados por un prado verde con pequeñas lomas, que recuerdan los campos ingleses donde crecen las flores amarillas conocidas como daffodils (que se podrían relacionar con nuestros "dedales de oro"), primer signo de que el invierno está por acabar. También es un llamado de atención sobre la necesidad de resguardar los ciclos de la naturaleza y sobre la urgencia de reciclar los subproductos industriales.

La creación continúa el ciclo de instalaciones que inició el famoso y perseguido artista chino Ai Weiwei el año pasado, quien montó en el lugar una serie de cabezas de animales, en referencia al año chino. "Suceder a Weiwei es algo muy impresionante. Su trabajo tiene algo de ruptura, pero también se enlaza con la tradición del arte chino, algo que yo busco hacer con mi trabajo en la arcilla, que tiene sus raíces en el mundo precolombino", explica Casasempere.

La obra se exhibirá en Londres hasta el 27 de abril y la buena noticia para los chilenos es que luego viajará a Santiago, donde las flores "crecerán" en la Plaza de la Ciudadanía, frente a La Moneda, en el mes de septiembre, según adelanta Casasempere. Luego se trasladarán al norte de Chile donde se instalarán permanentemente y recibirán un sol más intenso que el de Londres, donde nacieron.

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Somerset House displays 10,000 clay flowers in outdoor display

Out of Sync by Fernando Casasempere 
The display is free to visitors

An art installation made up of 10,000 handmade clay flowers has been unveiled at Somerset House in London.
Out of Sync, by Chilean artist Fernando Casasempere, marks the start of the venue's new programme of events.
Casasempere individually made each flower, ensuring no one bloom is the same.
Somerset House said the artist "hopes to give an impression of conformity and yet show how we are always able to spot subtle differences in repeated images".
Casasempere is best known for his clay sculptures and brought twelve tonnes of his own clay with him when he moved from Chile to London in 1997.
Somerset House said he "regularly pushes the boundaries of the discipline by experimenting with different mixtures and materials".
It is hoped the free display will "remind visitors of the wonder and accuracy of nature's clock in our ever changing man-made environment".


The BBC is not responsible for the content 

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Miles de flores de arcilla de artista chileno llenan patio de histórico edificio en Londres

Fernando Casasempere quiso recrear la belleza del paisaje nacional a través de jacintos hechos de arcilla y tallos de metal, que en abril se expondrán en el Palacio de La Moneda.



Miles de flores de arcilla de artista chileno llenan patio de histórico edificio en Londres
Fernando Casasempere posa junto a su jardín creado de arcilla en Londres.
Foto: AFP

Miles de flores de arcilla de artista chileno llenan patio de histórico edificio en Londres

Una imagen panoramárica del trabajo artístico realizado por Casasempere.


Una imagen panoramárica del trabajo artístico realizado por Casasempere.
Foto: EFE
LONDRES.- Diez mil flores de arcilla del artista chileno Fernando Casasempere llenan desde hoy el patio del Somerset House, un edificio histórico de Londres reconvertido en centro artístico, antes de viajar a Chile para su exposición permanente.

Bajo el título "Out of Sync", este artista santiaguino establecido en Londres quiso recuperar la arcilla, un material "netamente americano", y mostrar, desde la primavera londinense, la belleza del paisaje chileno a través de jacintos de arcilla con tallos de metal sobre un tupido césped verde.

"Los dos pilares fundamentales de mi obra fueron rescatar la arcilla como un material contemporáneo para recordar el arte precolombino, sus colores y sus texturas, que son tan únicas, así como celebrar el paisaje chileno, que yo creo que es lo más impresionante que tenemos", explicó Casasempere a EFE.

Somerset House, un elegante edificio del siglo XVIII en el centro de la capital británica que acoge desde la Semana de la Moda de Londres hasta conciertos y exposiciones, cuenta con un gran patio en el que se han exhibido obras como "Circo de Animales" del artista chino Ai Weiwei, en mayo de 2011.

Diseñar una obra para este patio "enorme y sin techo" supuso un reto y dos años de trabajo para Casasempere, quien finalmente se decantó por "traer la naturaleza a este paisaje urbano", según explicó este artista con una especial atracción por la arcilla.

La elección de los materiales fue un aspecto muy importante para Casasempere, quien se mudó a Londres en 1997 con doce toneladas de arcilla de Chile y desde entonces se ha centrado en investigar el uso sostenible de materiales industriales en el arte.

Pese a que las flores se caracterizan por su resistencia, requieren un lugar protegido del viento y de objetos que puedan dañarla, como bolsas de plástico, comentó el artista.

Tras doce años en Londres, Casasempere asegura que ha sentido la "necesidad" de colaborar en lo posible con la cultura de Chile.

Cuando finalice la muestra de Londres, el próximo 27 de abril, las flores viajarán a Santiago de Chile, donde se expondrán en los jardines traseros del Palacio de La Moneda y, con posterioridad, en algún lugar aún por determinar del desierto chileno de Atacama, cerca de Antofagasta.
EFE
Jueves, 15 de Marzo de 2012, 11:18


REPORTAJE 24 meses tardó en concretarse la instalación "Out of Sync", de Fernando Casasempere:
Paso a paso, el proceso creativo para que brotaran miles de flores de arcilla en Londres

No es usual que la obra de un artista chileno se emplace en un espacio público de una de las principales capitales del mundo. Aquí seguimos las etapas de este ambicioso proyecto, desde los bloques iniciales de arcilla hasta su "plantación" contra el tiempo.  

ELENA IRARRáZABAL SÁNCHEZ Desde Londres 


1 DESVELOS EN HACKNEY
En la zona este de Londres, en Hackney, lejos de Picadilly o del Big Ben, instaló su taller el escultor chileno Fernando Casasempere (52). "Cuando llegué era un barrio desolado, con mucha inseguridad.

Casi todos los días incendiaban un auto en la noche. Hoy la situación ha cambiado. En el área se levanta el epicentro de los Juegos Olímpicos y se ven las siluetas de los nuevos edificios".

Los cambios en Hackney podrían ser una metáfora de la carrera de Casasempere en Londres. "Estoy aquí desde hace 15 años. Los primeros fueron de grandes sacrificios y de buscar un espacio y una forma de expresión que me insertara en el medio artístico inglés. Mi obra tiene una matriz muy americana, con un material como la arcilla, que hunde sus raíces en el mundo precolombino. Mis tonos tienen que ver con el paisaje chileno. Pero al cabo de cinco años, también fui recibiendo el influjo de la tradición escultórica inglesa y del paisaje británico. A partir de estos pilares, mi obra empezó a crecer".

El 2005, la conocida galería New Art Center toma la representación de Casasempere, quien participa en una serie de muestras colectivas e individuales en el Victoria & Albert Museum y en otros espacios. Su carrera se consolida y el 2010 le ofrecen desplegar una instalación en el patio central de Somerset House, un majestuoso edificio, que hoy constituye uno de los polos culturales de la urbe y convoca a dos millones de visitantes al año.

"Gwyn Miles me invitó a formular un proyecto sin poner ninguna condición ni directriz previa. Tuve total libertad de acción". "Sentimos que el talento de Fernando iba a producir una obra digna de uno de los grandes espacios públicos de Londres", explica Miles, la influyente directora de Somerset House, quien antes se desempeñó como una de las cabezas del V&A.

La propuesta de Casasempere, ligada a su temática de la multiplicación de la imagen, fue sacar los adoquines del patio e instalar allí un paisaje inesperado: un prado con pasto real y diez mil flores de arcilla. De allí el nombre de la obra -"Out of Sync" (fuera de lugar)- que saluda la llegada de la primavera y previene sobre los frágiles ciclos naturales.

2 CUATRO DÍAS DE HORNO
Alrededor de 1.350 kilos pesaban los bloques individuales de arcilla que el escultor utilizó para esculpir cada flor. Todos fueron teñidos con polvos procedentes de los relaves de cobre, mezclados con otros minerales, como feldespato y estaño. La mezcla se incorpora cuando la arcilla está húmeda y antes de que se le dé forma a la flor.

Los bloques fueron trabajados uno por uno por Casasempere, para que los resultados fueran distintos y con tonos variados. Luego de ser modeladas prolijamente -"para hacer de un material rígido, algo más orgánico"- cada flor permaneció en el horno durante cuatro días. Después se le incorporó un tallo metálico.

El proceso no estuvo exento de momentos de fatiga. "Cuando ya iba en la flor número ocho mil estaba cansado. Me tomé un pequeño recreo y me fui a Barcelona, donde me gusta recorrer las librerías. Recuerdo que compré una obra sobre la epopeya de Schackleton y de alguna forma me sirvió de inspiración", rememora Casasempere.

La magnitud del proyecto involucró la necesidad de buscar apoyo económico y se logróuna importante donación de Antofagasta Minerals. "Varias razones pesaron. Se trata de la creación de un artista chileno y de una exhibición con acceso gratuito en un lugar emblemático de la ciudad, justo en los días previos a los Juegos Olímpicos, lo que facilita el impacto masivo de la obra. Además, utiliza materiales de la minería y la instalación va a ser donada completamente a Chile, un factor crucial", explica Rafael Quiroga, gerente de asuntos externos de la empresa.

3 MINUTOS CRUCIALES
En enero de 2012, cuando en el taller del escultor "casi no se podía caminar", las flores se almacenaron en 50 enormes cajas. Días después se inició el montaje del gran prado verde, con leves ondulaciones, que reemplazó a la aridez de los adoquines. Y el sábado 10 de marzo comenzó el momento crucial: en sólo cuatro días, Casasempere debía "plantar", una por una, los miles de flores de arcilla.

"Tenía una idea más o menos clara de lo que quería hacer y cómo distribuirlas, pero también sabía que el edificio y su entorno iban a tener algo que decir al momento de plantarlas. Una vez en terreno, las inclinaciones fueron relevantes al momento de la instalación. Terminé, de alguna manera, 'pintando' en el lugar. La composición tiene algo que ver con pintura, en dónde pones los pesos y cómo haces para mantener al ojo del observador alerta e interesado en todo el conjunto", comenta.

Las flores no se distribuyeron en forma uniforme, sino que fueron configurando masas más o menos densas de "vegetación", lo que le da diversidad y armonía al conjunto. Finalmente, tras días de trabajo contra el tiempo, en la tarde anterior a la apertura se retiraron las rejas que protegían las faenas. Los sorprendidos transeúntes se pudieron acercar con curiosidad al súbito prado de flores que emergía a pasos del Támesis y del Liverpool Bridge.

4 FOTOS EN LOS BALCONES
Hay ocasiones en que en Londres nieva en marzo. Pero esta vez no. El jueves 15 de marzo amaneció con un sol generoso que iluminaba a raudales el prado de Casasempere. A las 9:30 de la mañana se realizó un press view para los fotógrafos de los medios ingleses, que, entusiasmados, se encaramaron en los balcones y pisos superiores del edificio para sacar sus instantáneas.

Ese mismo día, al atardecer, Somerset House recibió en la fiesta de apertura a centenares de invitados que recorrieron el iluminado patio del edificio deciochesco. La cobertura de la prensa, al otro día, fue amplia. El New York Times habló de la delicadeza de los diez mil capullos floreciendo, "los que exploran la idea de cómo la imagen cambia a través de su constante repetición y la tensión entre el inexorable paso de las estaciones y la fragilidad de la naturaleza, cada vez mayor en estos tiempos de turbulencia ambiental".

Casasempere dice no sentirse un "artista ambientalista", pero sí subraya que el tema ha sido una constante en su obra, desde los años 90. "He buscado que mi obra reutilice los subproductos de los procesos industriales". A juicio de Gwyn Miles, "la instalación es hermosa, espectacular y delicada, aunque use materiales industriales que son en sí mismos ásperos y rugosos. Y como sucede a menudo con el arte, bajo la belleza hay un cuestionamiento sobre nuestra interacción con la tierra"

Con el paso de los días, el artista ha podido observar las reacciones ante "Out of Sync". "Muchas personas contemplan y recorren la instalación durante un buen rato. Otras se paran en frente y les piden a sus acompañantes que les saquen fotos, aunque sea con celulares. He visto reacciones de mucha alegría".

Una vez que termine la exposición en Londres, comenzará la segunda etapa del proyecto. Las flores cruzarán el Atlántico para ser plantadas en Chile, en un iniciativa con fondos de Antofagasta Minerals, gestionados por la Fundación Sonami a través la Ley de Donaciones Culturales. Posiblemente se desplieguen en la Plaza de la Ciudadanía, frente a La Moneda, cuando la primavera despunte en la capital. Y no terminará allí su largo periplo. La idea es que se instalen definitivamente en el norte, cerca de los enclaves mineros, allí donde las flores son un preciado regalo.

"Este es un lugar muy británico, transformado por la sensibilidad de un chileno". (Gwyn Miles)


 "Los artistas deben salir afuera" "Salí de Chile impulsado por varios factores, entre ellos el temor a repetirme y el deseo de estar en una ciudad en que tuviera acceso a la primera línea del arte mundial. Llegué en 1997 y me encontré con 'Sensations', la muestra de los Young British Artists. El cambio fue brutal. No ha sido fácil, pero creo que el trabajo serio y continuo ha rendido frutos y es valorado en esta ciudad, que te va adoptando de a poco. A mi juicio, para los artistas es importante salir y trabajar afuera. Hoy muchos utilizan las ferias de arte como herramienta para llegar al exterior, pero la experiencia de vivir afuera puede ser enriquecedora para la creación ", reflexiona Casasempere.











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Restaurante "El Hoyo" cumple 100 años de cocina popular

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sábado 17 de marzo de 2012


Local típico del centro de Santiago:


Una de las "picadas" más auténticas de la capital es también un poderoso imán para los turistas extranjeros.  


Sebastián Sottorff 
Son casi las 2:00 de la tarde. La hora de almuerzo despierta el apetito de varios, y poco a poco la cubierta de los barriles que hoy sirven de mesas se comienzan a llenar. Sobre ellos, y siempre atentos al requerimiento de cualquier parroquiano, los garzones sitúan platos que son una muestra de chilenidad absoluta. Porque ahí, en una atmósfera cargada al pipeño y bajo los acordes de una cueca brava, las prietas, el arrollado y la cazuela exudan el vapor que revela las bondades de un plato recién preparado.

Y mientras un hombre pide una "cañita" (el clásico vaso de vino tinto) en la barra, unos turistas asiáticos disfrutan de un plato de arrollado. Sus caras de satisfacción son evidentes, al igual que la actitud de saciedad que tienen frente al mote con huesillo que corona el almuerzo.

Calificado como una de las "picadas" más populares y auténticas de la capital, "El Hoyo" ha sido durante décadas un lugar de culto para la comida popular. Este año se conmemora un siglo desde su fundación, y para muchos este lugar "es un 18 eterno". Y cómo no, si sus comedores tienen mucho de una fonda.

"La gente entra y se sienten como si estuvieran en septiembre. Pero no sólo por la música o la comida, sino también porque acá están todos contentos, igual que en las Fiestas Patrias", explica Enrique Marambio, el garzón más antiguo de este restaurante.
Con más de 23 años atendiendo mesas, este mozo afirma que son "miles" las anécdotas que se han vivido en este lugar.

Así es que Marambio sonríe y comienza a enumerar. "Ya perdí la cuenta de cuántas veces he tenido que correr detrás de alguien que se ha ido sin pagar. O cuántas señoras han venido a pillar a su marido con la amante", afirma, entre risas. "Acá todos los días son diferentes. Si viene un gringo, yo me hago entender como sea. Por ejemplo, si alguien quiere un pernil, yo me toco la pierna", agrega.

"Picada" centenaria
"El Hoyo", ubicado en la esquina de San Vicente con Gorbea (comuna de Santiago), le debe su nombre al desnivel que existía antiguamente en la calle, producto de los canales que cruzaban el lugar. En su cocina no sólo se elaboran los platos más característicos de la gastronomía criolla, sino que también se perpetúan preparaciones que ya son un sello: la lengua, el pernil y el terremoto.

El lugar fue fundado en 1912 por Benjamín Valenzuela, quien llegó desde el pueblo de Rastrojo (VI Región), y encontró en las cercanías de la Estación Central un buen sitio para su negocio. Con el paso de los años su administración ha sido asumida por sus herederos.

Hoy está en manos de la quinta generación de los Valenzuela, y luego de la visita del famoso chef Anthony Bourdain, en 2009, ha experimentado un alza en las visitas de extranjeros. "Ese programa masificó el lugar y nos hizo conocidos en varios países del mundo. Ahora llegan grupos de turistas, en paquetes que incluyen una comida típica acá", dice Pamela Salas, bisnieta del fundador.


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Película oficial de los mineros tendrá mil extras y actores latinos de alto perfil

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sábado 17 de marzo de 2012

El filme, que tiene como título provisorio "Los 33", comenzaría a rodarse en septiembre e implicará la recreación de la mina San José en unos galpones de Santiago.  



Fernando Zavala 
"En esta filmación alimentaremos todos los días a 120 personas", dice, entre risas, el norteamericano Bernie Williams, productor de "Los 33", título provisorio de la película oficial de los sobrevivientes del desastre de la mina San José. La mano derecha de Mike Medavoy llegó a Santiago la semana pasada para afinar detalles del filme que tiene fecha de rodaje programada para septiembre. "Mike tiene completa confianza en mí. Él me ha dicho: 'cuando tú estás en una película, yo puedo dormir en la noche'", dice.

Gran parte de la misión de este viaje -Williams ya había venido en diciembre a reunirse con algunos mineros- ha sido entrevistar a técnicos locales para encontrar el equipo. "Quiero traer unas 10 o 12 personas de Estados Unidos, pero en el set habrá 80 personas. El 90% del equipo de la película será chileno", explica.

En las oficinas de la producción del filme en Chile, Williams se sienta a conversar junto al productor local Leopoldo Enríquez, quien describe el estado actual del proyecto: "Ya hay escrita una primera versión del guión que está siendo modificada luego de las anotaciones que ha hecho el equipo. Creemos que la segunda versión estará lista a fin de mes para poder contar con una versión definitiva en abril".

"Es imposible empezar una película, ni siquiera hablar con actores o directores, si no estás feliz con el guión", agrega Williams. ¿Y cuál fue la evaluación de esa primera versión del guión? El norteamericano responde: "Es una descripción bien cronológica, más bien documental de los hechos. Ahora tiene que empezar a salir el drama y las emociones".

Los productores también aseguran que la trama se centrará en cinco o seis mineros. Las historias específicas están aún por ser definidas, pero deberían ser personajes relevantes los del carismático Mario Sepúlveda, Raúl Bustos (el minero que también sobrevivió al 27F) y el líder de los 33, Luis Urzúa. "Para mí, él más importante es don Lucho, ¡él estaba a cargo!", dice Williams.

El rodaje de 18 semanas implicará además la utilización de mil extras, especialmente en las escenas que se filmen en Copiapó, recreando el campamento Esperanza. El Presidente Sebastián Piñera, el ministro Laurence Golborne y hasta el payaso Rolly serán también personajes en el filme.
¿Y qué actores están buscando? Williams dice: "Muy sencillo, estamos buscando actores latinos de alto perfil que puedan interpretar a los cinco o seis mineros principales. Para completar los 33 contaremos con actores chilenos".

La cinta se filmará, por el momento, en Copiapó y Santiago, donde se reconstruirá, en dos galpones aún por definir, los interiores de la mina San José.

"Todos creemos que 'Los 33' es una película que podría ganar un Oscar"
Bernie Williams

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Dibujos y recuerdos: los cien años del ciudadano Pepo

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 sábado 17 de marzo de 2012

Gran muestra en la Biblioteca Nacional


Desde el 21 de marzo estará abierta al público la muestra dedicada al dibujante René Ríos Boettiger, creador del célebre Condorito.  





IÑIGO DÍAZ 
La viñeta fue publicada en el diario El Sur de Concepción en 1924, con el título de "Fernando hace la chancha". Su autor era un niño de trece años llamado René Ríos Boettiger. "Revisé el material de caricaturas y dibujos de esos años en El Sur y no vi algo que superara su trabajo, que publicaron por su calidad y no por un favor", señala Marco Esperidión, curador de la exposición "Ciudadano Pepo", que este miércoles 21 de marzo abre al público en la Biblioteca Nacional como parte de las conmemoraciones del centenario del dibujante nacido en 1911.

En "Fernando hace la chancha" comienza a perfilarse la mirada costumbrista de René Ríos, que se trasladaría a sus dibujos más avezados. Allí aparece su primo Fernando, quien en lugar de ir a la escuela opta por un día de "chancha" (cimarra) y sale a recorrer Concepción, la ciudad natal de Pepo. "Aquí estamos frente a un geniecillo", completa Esperidión.

"Ciudadano Pepo" se presentará a lo largo de una línea cronológica, con digitalizaciones en alta resolución de ilustraciones, dibujos, tiras y portadas de revistas realizadas por Ríos, alternadas con vitrinas de originales. Los dibujos más antiguos datan de 1937, fecha en que Pepo entregó trabajos para la revista "Tontilandia".

"En esa época ya estaba hecho como dibujante", dice el curador. Pepo tenía 26 años y le esperaba un éxito mucho mayor, en una carrera de autor siempre ascendente y progresiva, que tendría en 1955 su gran hito: la publicación de su máximo personaje, el roto chileno llamado Condorito, en una revista propia.

"Condorito nace en 1949 en la revista 'Okey'. Desde 1945 empezó a dedicarse al humor neto y no político como el que había hecho entre 1932 y 1948 en 'Topaze'. Parece que con Condorito, Pepo se sintió un poco inseguro, porque no sabía cómo presentar a su personaje, un cóndor humanizado que vive entre humanos. Tenía dudas de si dibujarlo chico, grande, simpático o gordo. Por eso, en los primeros años vemos a un Condorito extraño, medio experimental", señala Esperidión.

Pero la muestra, como la propia vida de René Ríos, fallecido en el año 2000, no se agota en Condorito. Se exponen originales de "Monos y monadas", "Topaze", "Can Can" y "El Peneca", entre otras revistas donde colaboró, y recuerdos de su escritorio: su encendedor, su lapicero, su tambor chino y su cenicero con la leyenda "aplaste aquí". "Pepo lleva la narración gráfica a la modernidad. Desplaza el papel que había jugado el dibujo como apoyo a un texto. Introduce elementos dinámicos que unen la imagen y el texto", apunta el curador. Asuntos técnicos que Pepo tal vez no lograba ver. Para él, se trataba, simplemente, de dibujos: "Las criaturas llegan con una marraqueta bajo el brazo. Yo no. Yo llegué con un lápiz".

 La mejor onomatopeya: Plop! Nacida en 2010 y dedicada a la ilustración, la gráfica y la historieta, la Galería Plop! (Merced 349, local 7) tomó el nombre de la popular onomatopeya creada por Pepo para rematar sus viñetas cómicas. Plop! denota sorpresa y perplejidad tales, que el personaje se desploma de la impresión.

La galería abre hoy la muestra "Pepologías", con una treintena de piezas de Pepo, que datan desde 1950, pertenecientes a su hijo, René Ríos Elphick. Entre ellas destacan originales de "Condorito" y portadas que Ríos Boettiger creó para las revistas "Pobre Diablo" y "El Pingüino", entre otras. "Mucha gente cree que no existe una tradición de historieta chilena. Con esta muestra de Pepo queremos traer de vuelta ese imaginario", dice María Isabel Molina, de Plop!. Las piezas estarán a la venta con precios de entre $200 y $300 mil.

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