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lunes, 28 de febrero de 2011

Homenaje en Juan Fernández a las 4:40

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lunes 28 de febrero de 2011

El reloj marcaba las 4:37 AM y la familia Ortiz Green se alistaba para trasladarse al muelle de Robinson Crusoe, donde realizarían un homenaje a Joaquín (8), más conocido como "Puntito", quien fue arrastrado por el maremoto y permanece desaparecido en las aguas de Juan Fernández.

La comitiva era liderada por la abuela del menor, Ximena Green, quien cargaba más de 100 lilium rosados, a tres minutos de que se cumpliera el primer aniversario del 27-F en la isla.

Los familiares caminaron hacia la Bahía Cumberland, donde se sumaron parientes de Matías Brito (7) -quien también perdió la vida esa fatídica madrugada- e iluminaron el mar con velas. Tras una oración silenciosa, comenzaron arrojar las flores con gestos de amargura y rabia.



"La idea es cerrar un ciclo. Yo no quise tomar pastillas ni tratamientos durante el año, pero me di cuenta que necesito cambiar de aire, ya no puedo más", comentó Ximena Green, quien ayer se embarcó en el buque Aquiles de la Armada con el objetivo de instalarse junto a la madre del "Puntito" en la Décima Región.

Las actividades conmemorativas se retomaron a las 10 horas, cuando el párroco de la isla, Dietrich Lorenz, ofició una misa y luego la comunidad se reunió en la plaza para comenzar una romería al Cementerio, donde se recordarían uno a uno los nombres de las 16 víctimas. También hubo espacio para que los familiares expresaran palabras y recuerdos de sus seres queridos.

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domingo, 26 de diciembre de 2010

El difícil renacer del Archipiélago de Juan Fernández:

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Fecha: 26 de diciembre de 2010

Robinson Crusoe pierde un 90% de su turismo por daños del maremoto

Visitantes cayeron de 3.000 al año a apenas 300. Empresarios afirman que no hay recursos para volver a levantar los hostales.

MACARENA TORO VALDIVIA

ARRASADO.- En la bahía Cumberland todas las construcciones del borde costero fueron arrasadas por el mar, incluyendo hostales, restaurantes y cafés. Sólo el sector pesquero se ha reactivado, gracias a donaciones.

AYUDA.- La barcaza Rancagua de la Armada arribó a la isla con maquinaria y materiales para reconstruir

ROBINSON CRUSOE.- "Se nos acabaron los pasteles", contestan en la hostería Petit-Breullh cuando uno de los doce clientes que entraron de improviso para cobijarse de la lluvia pide un trozo de torta. En el lugar ya no están acostumbrados a un arribo tan masivo de visitantes. "La gente que ahora viene lo hace por la reconstrucción, no consume", dice Ramón Baeza, dueño de la hostería.

El maremoto de febrero destruyó siete de las once hosterías de la isla Robinson Crusoe, en el archipiélago de Juan Fernández, y el número de camas pasó de 250 a sólo 40. A diez meses de la tragedia, en la zona ni siquiera piensan en levantar de nuevo los edificios, ya que la prioridad son las casas: sólo se ha terminado una de las 42 que se construirán.

Sin lugares donde recibir a los turistas, ese sector -que representa el 40% de la economía isleña- registra una caída de 90%. De los casi tres mil visitantes que recibían al año, ahora "con suerte llegaremos a los 300 esta temporada", dice Ramón Salas, presidente de la Cámara de Turismo del archipiélago.

Ximena Green era dueña de la hostería Martínez & Green hasta que el mar se la llevó. No sólo perdió a su nieto Joaquín, el "puntito", sino que además una empresa familiar de décadas. No tiene cómo levantar de nuevo su hostería, el café y sus negocios y por eso por ahora sólo tiene un puesto en una cabaña que consiguió, donde vende confites y pasteles que ella misma prepara.

"Nosotros no podremos hacer nada para el verano. Esto es, entre comillas, un negocio pero en realidad todo es diferente. Venderé cositas, pero turismo, turismo, no", comenta.

El alcalde Leopoldo González afirma que mientras no haya infraestructura poco pueden hacer los guías turísticos y restaurantes para atraer visitantes. Las pocas hosterías que quedaron han bajado en promedio un 30% sus precios para incentivarlos.

Mientras tanto, los comerciantes piden más apoyo para reconstruir. "No podemos construir en el borde y no hay suficiente transporte para traer herramientas para volver a levantarnos", dice Salas. Agrega que las pérdidas por el maremoto y por los ingresos que se dejaron de percibir este año superan los $2.000 millones.

Por ahora la pesca, la otra industria de la zona, mantiene a los isleños. Este año vendieron 58 toneladas de langosta y gracias a donaciones de privados casi todos los 120 pescadores tienen un bote. "Nos falta la caleta, pero estamos bien, echando para adelante", dice Alberto Vergara, dirigente del gremio.

Mientras, en la bahía Cumberland, el alcalde inicia los trabajos para levantar un muro en el borde costero, y habilitar espacios para una caleta que permita retomar la normalidad.



Los cinco ejes de la reconstrucción isleña
En lo personal, el alcalde González perdió su casa y hostería. En su trabajo, el municipio perdió el edificio consistorial, escuela, centro cívico, gimnasio y el muelle. Ante la magnitud del daño, se fijó un plazo de cuatro años -junto a la Intendencia de Valparaíso y la Municipalidad de Lo Barnechea- y cinco ejes para la reconstrucción.

Uno de ellos es la rehabilitación portuaria, que implicará la habilitación de casetas y una bomba de combustible para los pescadores. Otro es el edificio consistorial, que se empezará a construir desde febrero. Con un costo de $1.400 millones, se levantará en la misma zona donde fue destruido, pero contará con vías de evacuación y barreras de mitigación.

El tercer proyecto es la construcción de una escuela que reemplace a la modular que llegó por la emergencia. "Hoy en día es una verdadera laguna como se llueve. Pobres seremos, pero en taza plástica no tomamos té", dice González.

El nuevo colegio tendrá laboratorio, gimnasio y más salas que permitan retomar la jornada escolar completa para los 130 alumnos. Y para fomentar el deporte se proyecta levantar en el borde costero un complejo deportivo que tenga piscina, canchas y gimnasio.

Pero de todos los proyectos, el más importante es la entrega de viviendas. Además de la casa que ya se terminó, ahora se construye otra, en enero se levantarán 22 más y luego otras 18 para dar solución a 42 familias damnificadas.

Sin embargo, el edil explica que hay otras ocho familias que no podrán recibir viviendas porque sus casas eran fiscales o ya habían recibido algún beneficio.

Es el caso de la familia de Martina Maturana, la niña que tocó el gong con el que alertó de la primera de tres olas que devastaron el pueblo. El papá de Martina es oficial de Carabineros y, como perdió su casa fiscal, viven en una cabaña de veraneo que ahora deben dejar porque la ocupará su dueño. "Aquí estamos, sin saber adonde ir", dice Martina.

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lunes, 26 de julio de 2010

Peligran los verdaderos tesoros de Robinson Crusoe

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domingo 25 de julio de 2010

40 años de visitas Ardua investigación realizó Patricio Arana:




Un agudo diagnóstico del bello archipiélago de Juan Fernández revela una nueva y pausada recopilación de antecedentes históricos, antropológicos, geográficos y demográficos. Si siempre la historia de estas islas se ha desarrollado amarrada al mar, hoy se ven obligadas a abrirse al turismo como solución para su supervivencia.

Maite Armendáriz Azcárate


"La Isla de Robinson Crusoe"
Autor: Patricio M. Arana
Ediciones Universitarias de Valparaíso
Páginas: 393
Precio: $40.000
Se vende en librerías

La flamante y gruesa obra editada por la Universidad de Valparaíso contiene elocuentes fotografías y registros gráficos del pasado, pero también apuntes, notas de campo, relatos cotidianos, eruditas referencias bibliográficas y visionarias reflexiones que muestran un completo panorama sobre el pasado y el quehacer actual de la isla chilena Robinson Crusoe, declarada Reserva de la Biósfera en 1977.

"Su belleza paisajística, su flora y fauna endémica, la envidiable tranquilidad que rodea su ambiente y la gente simple, cordial y amena hacen que quien llegue aquí se prenda de sus características", asegura el autor Patricio Arana. No obstante, advierte que son pocas las personas que conocen este territorio chileno, a pesar de contar con un pasado extraordinariamente rico en sucesos, aventuras, hechos heroicos, y también en desastres.

Si bien se han escrito diversos libros que narran su historia -entre ellos, la monumental obra de Benjamín Vicuña Mackenna, que cubre hasta comienzos del siglo pasado-, Arana sintió la inquietud de sintetizar su historia y ampliarla a la fecha y, al mismo tiempo, incorporar los conocimientos científicos que hoy se disponen sobre ese archipiélago y su entorno oceánico. "Así, también, mi relación de más de 40 años con la isla me motivó a tratar de mostrar visualmente la belleza de este lugar, intentando con ello que quien lea el libro o simplemente vea sus fotos se motive a conocer más de estas islas y, mejor aún, se anime a visitarlas y ver con sus ojos lo que éstas le ofrecen".

Este grupo insular está formado por las islas Robinson Crusoe (denominada originalmente como la isla de Más a Tierra), la pequeña isla Santa Clara y, a 90 millas al oeste, la isla Alejandro Selkirk (conocida por muchos años como la isla de Más Afuera).

"Al ser oficializado el cambio de sus nombres, las dos islas principales quedaron hermanadas en la cartografía mundial con los nombres del náufrago voluntario y del famoso e inmortal personaje literario".

Descubridor del presente


Patricio Arana ha desarrollado su carrera académica en la Escuela de Ciencias del Mar de la Universidad Católica de Valparaíso. Ha recorrido y se ha especializado en los desafíos que enfrentan y deben sobrellevar las principales islas que se encuentran repartidas por el mundo. Sus investigaciones científicas se publican en revistas y libros especializados; al menos tres de ellos dan cuenta de su preocupación por los ciclos naturales de la vida en la flora y la fauna existente en el Parque Nacional Juan Fernández y en el entorno oceánico. Esta nueva obra se detiene en cómo se realiza la explotación de la langosta, que Arana ha investigado en detalle. Fruto de sus proyectos descubre el cangrejo dorado, que habita en las aguas profundas en torno a estas islas. Hoy este crustáceo se ha transformado en un apetecido recurso, y junto con la langosta, son el principal motor de la economía insular.

El verdadero tesoro de la Isla

Para Arana, el hecho más relevante de este territorio es su "relativa" lejanía del continente. Piensa que es contradictorio que esté tan cerca, pero dada su abrupta geografía y riqueza natural, las 365 millas marinas "hacen que todo sea distinto y que hasta el más mínimo problema o detalle requiere de una mirada solicitando solución hacia el distante Chile continental". Le parece urgente terminar el camino que une el aeródromo -construido en la cumbre de los cerros en la zona sur- con la población isleña. Pero es enfático en aclarar que en esta isla explorada por corsarios, piratas y valientes patriotas, los siempre comentados tesoros tienen mucho de leyenda, intriga y misterio. "Su búsqueda ha resultado un espejismo, y mientras éste se mantenga vivo, la gente seguirá soñando y viajará a la isla pensando en encontrarlo". Reconoce que el verdadero problema ocurrirá si alguna vez alguno es desenterrado: "es muy probable que nada quede en la isla. Quienes conocemos este territorio pensamos que el verdadero tesoro es la misma isla y sus habitantes".

Se extinguió el Sándalo

Otra de las grandes lecciones que han debido sortear sus habitantes es la extinción de algunas de sus especies endémicas, como el árbol llamado Sándalo: "no se debiera volver a repetir con otros recursos aquí ni en ningún otro lugar". Recuerda que el agradable aroma de su madera fue su perdición, ya que su rentable explotación destinada a aromatizar ambientes aristocráticos en los siglos XVIII y XIX condujo a que fuera sobreexplotado. "El último ejemplar vivo encontrado en la isla fue cortado en 1915 para la confección de artesanías. Este árbol resulta emblemático y se hace sentir su desaparición, pero otras siete especies menos conocidas y sin ser de interés comercial ya han seguido silenciosamente igual destino en este territorio".

Emblemáticos también resultan los lobos finos o de dos pelos que se encuentran en las islas, y aunque Arana aclara que estos animales tienen escasa relación con los habitantes, ya que las loberías se encuentran alejadas del poblado, visitarlas constituye una atracción para los turistas; "quienes bucean, pueden nadar en compañía de estos mamíferos juguetones; es una experiencia inolvidable".

El picaflor rojo es otra de las raras especies que se pueden admirar en el mismo gran valle que enfrenta la bahía Cumberland, donde se ubica el poblado San Juan Bautista. "De esta convivencia surgen dos efectos contrapuestos: positivamente, los isleños han introducido gran cantidad de flores y árboles que al florecer proporcionan néctar para la alimentación de estas aves. Sin embargo, a la gran cantidad de gatos domésticos se le atribuye el que muera un número importante de picaflores, ya que su mansedumbre y vuelo cerca de las casas hacen que sean fácilmente cazados". En la actualidad -agrega el profesor-, se calcula que el número de estas pequeñas aves es inferior a 500 ejemplares. "La disminución sostenida en el tiempo hace probable su extinción en un próximo futuro".

La isla está enferma

La mayoría de los problemas que hoy afectan a los recursos naturales de Robinson Crusoe demandan, en opinión de Patricio Arana, una solución integral y para ello cree imprescindible que los diversos estamentos -municipio, Conaf, autoridades marinas y civiles- se pongan de acuerdo en el modo de enfrentarlos. Cree que es prioritario y complementario recuperar y conservar la flora nativa, así como controlar y eliminar los factores que deterioran su ambiente. Entre ellos llama a considerar: reducir la erosión de sus suelos; limitar el ganado doméstico; controlar las poblaciones de conejo europeo y cabra asilvestrada, que destruyen su floresta nativa; eliminar la avispa de chaqueta amarilla, que ataca a los polluelos de las aves endémicas; erradicar o controlar plagas vegetales, como la zarzamora, el maqui y otras especies vegetales introducidas, que se esparcen peligrosamente por el Parque Nacional, poniendo en peligro su flora autóctona.

"El salvar la fauna y, en especial, la flora autóctona del archipiélago representa una tarea titánica y a largo plazo, que deberá ser encarada por la Administración del Parque Nacional a cargo de la Corporación Nacional Forestal (Conaf), pero el financiamiento actual de esta repartición sólo le alcanza para pagar los sueldos de sus funcionarios, por lo cual requiere de una atención preferencial y el apoyo irrestricto y generoso del Estado y sus autoridades".

El turismo puede ser la salvación


Viajeros. La visitaron Thomas Cochrane, Mary Graham, Claudio Gay y Rodulfo Philippi.



El experto Patricio Arana está convencido de que el turismo puede ser la salvación y, de hecho, marcará el próximo desarrollo de este pequeño territorio nacional. "Seguramente el turismo va a representar la segunda actividad económica de estas islas, y es posible que incluso llegue a superar la actividad pesquera que en la actualidad sustenta el comercio entre el continente y este archipiélago ". Opina que hasta ahora la comunidad isleña ha sabido desenvolverse con los medios disponibles y el municipio (desde 1992 el mismo alcalde ha sido reelegido) ha enfrentado con éxito su labor de mejorar las condiciones de vida de sus habitantes. "No obstante, la solución de sus problemas requiere de un apoyo especial, considerando la multiplicidad de dificultades que debe enfrentar por su distancia al continente, las particulares condiciones geográficas del lugar y el que su poblado esté prácticamente inserto en el Parque Nacional".

Sostiene que "los isleños anhelan depender en forma más directa del Poder Central, de manera que sus necesidades sean atendidas en forma oportuna". Tiene esperanza en que se resuelva pronto el establecimiento de un Estatuto de Administración Especial para el Archipiélago, como para la Isla de Pascua, hoy en trámite en el Senado .

Maremoto: Desastre evitable
En marzo pasado, el profesor Arana estaba a punto de terminar su nuevo libro. No obstante, el desastre que ocasionó en Juan Fernández el terremoto lo obligó a escribir un último capítulo: "Sin lugar a dudas que la lamentable pérdida de vidas humanas se debió a la falta de aviso oportuno del inminente peligro al que estaba expuesta su población". Recuerda que según el desplazamiento de la onda del maremoto y la distancia de la isla del continente, se otorgan aproximadamente 40 minutos valiosos para que se pueda dar la alarma a sus habitantes. "Para ello se requiere contar con una comunicación eficiente -vale decir, a todo evento- y de un aviso inmediato respecto de cualquier sismo de gran magnitud producido cerca del continente y una potente sirena que alerte a la población, la que debe estar debidamente instruida para proceder de acuerdo a ello". Advierte que como éste no es el primero, y seguramente tampoco será el último, "se deberían evitar las construcciones que no sean estrictamente esenciales en el terreno costero".

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lunes, 19 de julio de 2010

Tsunami arrasó con más de un tercio de las especies costeras de Juan Fernández

www.latercera.com/
19/07/2010 - 08:50

Un estudio de la U. Andres Bello revela cómo este evento provocó grandes cambios en la biodiversidad costera. Las algas, que sirven de refugio y alimento a los peces, desaparecieron, y los invertebrados, varios endémicos, mermaron fuertemente su población.
por Alexis de Ponson -




Al sur del poblado de San Juan Bautista, en la isla Robinson Crusoe, se encuentra la playa El Palillo. Ahí se ubica el único tramo submarino del Sendero de Chile, de 500 metros, que lleva hasta una zona conocida como El Adriático, lugar privilegiado para la práctica del buceo y la fotografía submarina. Pero las tres olas de 10 metros de altura que azotaron al archipiélago de Juan Fernández tras el terremoto del 27 de febrero, provocaron graves daños a las especies que habitan en esta zona intermareal, que es aquella que afecta a los cambios de las mareas.

Así lo afirma Pablo Díaz, biólogo marino de la U. Andres Bello, quien realizó en 2007, junto a otros colegas de esta casa de estudios, un trabajo de cuantificación y distribución de los organismos marinos de esta zona. El 27 de febrero se encontraba en la isla, por eso, no dudó en usar los datos que había recogido en 2007 para hacer un nuevo inventario para comparar la situación pre y post tsunami.

LOS DAMNIFICADOS
El nuevo estudio arrojó resultados dramáticos: el tsunami arrasó con un 35% del número de especies catastradas. Así, por ejemplo, mientras en 2007 existían nueve especies de invertebrados y cinco de algas, después del tsunami, quedaron siete especies de invertebrados y solo dos de algas. Además, la abundancia de sus poblaciones bajó considerablemente.




Una de las especies que desapareció fue un alga conocida como lechuga de mar la que, hasta antes del tsunami, cubría el 57% de la zona media del intermareal. Otras especies sobrevivieron, pero vieron mermada su población. Es el caso del caracol Austrolittorina fernandezensis, cuya presencia bajó de un 19,3% a un 2,7% tras el maremoto o la Diloma crusoena cuya cobertura se redujo desde un 22,7% hasta un 5%. ¿Su riesgo? Que sólo se reproduzcan entre ellos y se merme su variabilidad genética, lo que podría amenazar su existencia local. "Sólo con estudios genéticos se podrá determinar cuán amenazadas están esas poblaciones".



Díaz explica que si bien las algas volverán a colonizar la zona, lo harán "en un par de años". Y aunque, aclara, la situación no pone en peligro la biodiversidad del archipiélago, sí ha generado un efecto inmediato: los peces que utilizaban estos bancos de algas como lugar de refugio y alimento se han desplazado hacia otras zonas de la costa donde estos recursos sí están disponibles. Algo que podría perturbar las comunidades de otras zonas costeras debido a la llegada de estos nuevos organismos en busca de alimento y refugio.

Los efectos bajo el agua
Pablo Díaz, con la ayuda de buzos tácticos de la fragata Condell de la Armada de Chile, también realizó un recorrido submarino por la zona sumergida del Sendero de Chile y pudo observar todos los restos que el tsunami dejó bajo las aguas, entre los que se encuentran medidores de luz, una tina de baño, restos de techos de casa y pedazos de vidrios. Asimismo advirtió la presencia de sectores de entre 10 y 15 metros de longitud, donde las especies fueron arrancadas de cuajo y no se observa ningún tipo de vida. En junio, 30 voluntarios de la Asociación de Voluntarios Independientes ayudó a limpiar el fondo marino, retirando ocho toneladas de desechos.

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martes, 8 de junio de 2010

Cómo fue el recorrido de Mary Anne Müller por Juan Fernández

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martes 8 de junio de 2010



La ex Miss Chile fue al archipiélago después del maremoto y grabó para el programa "Santiago no es Chile", que comienza este jueves.

SOLEDAD GUTIÉRREZ
"Santiago no es Chile" vivió una reformulación para el tercer ciclo, que se comienza a emitir este jueves a las 22:00 horas en Canal 13: pese a que en las temporadas anteriores el espacio dirigido por Cristián Leighton tenía a personalidades de distintos ámbitos, en este ciclo se buscó a figuras que tuvieran un alcance mayor. También se cambió el eje: antes, la trama se basaba en el cambio de locación de santiaguinos a lugares apartados del país; ahora ese traslado es en pos de un objetivo.

El primer episodio refleja los dos puntales de la renovación. El personaje es Mary Anne Müller, Miss Chile 1978 y actual directora de la fundación Orígenes, vinculada a la ecología y a la agricultura. Müller toma el avión en Santiago sin saber dónde la llevarán y viaja al archipiélago Juan Fernández, arrasado por el maremoto del 27 de febrero, y que ya había visitado en 1991.

Müller llega al lugar un mes después de la tragedia y se encuentra con las mismas personas que conoció hace dos décadas. Pero el entorno está totalmente cambiado: así lo va descubriendo en su recorrido con el concejal Cristián López, que le muestra la devastación de la tierra. Müller se emociona cuando Guillermo Martínez, un pescador que protagonizó el comercial de un analgésico, le relata cómo su familia se desmembró con la pérdida de un nieto de 8 años. Müller le entrega un pañuelo e intenta consolarlo: "He visto niños que vienen por poco tiempo, pero dejan tanto". Luego, en otro momento emotivo, Müller, practicante del budismo, va a rezar por los muertos de Robinson Crusoe.

El resto del ciclo presenta desafíos para otras personalidades. Entre otros, el empresario Roberto Fantuzzi compartió con una familia que está en un terreno amenazado por HidroAysén; y Eduardo Aninat, ex ministro de Hacienda, viajó a la localidad nortina de Cobija, para vivir con una recolectora de huiros en el norte.

Por Chile
La serie del área Bicentenario de Canal 13 también se grabó en Chiloé, Villa Baviera y Andacollo.

Mary Anne Müller participó en la reconstrucción de Robinson Crusoe.

Foto:CANAL 13/SURREAL
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