miércoles, 23 de diciembre de 2009

HISTORIA DEL ANTIGUO HOSPITAL SAN JOSÉ

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HISTORIA DEL ANTIGUO HOSPITAL SAN JOSÉ

(Ex Lazareto del Salvador)

El origen del Antiguo Hospital San José data de 1875. Construido como Lazareto del Salvador, fue testigo y antiguo escenario de la historia de la Salud Pública en Chile y de la lucha contra las epidemias y la tuberculosis.

Origen de los Lazaretos

Chile padeció pestes mortales entre los siglos XVI y XIX., que comenzó con una epidemia de viruela que asoló en 1554, una congregación indígena araucana, dejando su población original de 11.000 habitantes al cabo de dos años, reducida a sólo 100 sobrevivientes.

La repetición periódica de estas epidemias cada 3 o 4 años, motivaron el nacimiento de los primitivos centros asistenciales para tratamiento y aislamiento, a lo largo de todo el país, funcionando como centros temporales o accidentales y luego permanentes con la denominación de “Lazaretos”.

El Lazareto del Salvador



El Lazareto del Salvador es resultado de las construcciones que se inician en 1871 para enfrentar este devastador panorama. A esto se suma la insuficiencia de los hospitales que , frente a las epidemias, deben quintuplicar sus atenciones, por lo cual fue necesario crear establecimientos de apoyo, de los cuales el más importante fue el Lazareto del Salvador, luego llamado Hospital San José. La epidemia de 1872 obligó a ocupar este establecimiento, que no estaba terminado, por no haber espacios disponibles en ningún otro lugar aislado.

La ubicación del Hospital San José junto al cementerio, no es una casualidad. En esa época se temía ubicarlo en cualquier barrio donde terminara contagiando a gente sana y por lo tanto, se localizó ahí, con puertas de acceso directo al cementerio porque los enfermos de cólera y viruela eran prácticamente desahuciados. Por otra parte, careciendo de muchas alternativas, fue el Cementerio General el que ofreció parte de sus terrenos para este nuevo lazareto.

Ubicación “Sanitaria”

Su localización, en el sector Norte de Santiago, sitúa a este establecimiento en el epicentro de la historia de la medicina chilena. Además del Hospital San Vicente de Paul, que comenzó parcialmente a funcionar en 1874 y que representa el mayor esfuerzo de la época, en 1889 se instala la Escuela de Medicina en la Avenida Independencia, trasladándose a esta, las cátedras del Hospital San Juan de Dios.

El Hospital Clínico de la Universidad de Chile con el nombre de José Joaquín Aguirre, el Policlínico del Servicio de Seguro Social, el Instituto de hIgiene, el Instituto de Oncología Dr. Caupolicán Pardo Correa y el Instituto Médico Legal, entre otros, se fueron sumando a lo largo del siglo XX hasta hacer de la comuna de Independencia, el barrio de la medicina.

Características de la Arquitectura Hospitalaria de la Época



Hacia fines del siglo IXX, jóvenes graduados de la Escuela de Medicina eran enviados a perfeccionarse en Europa y varios de ellos, especialmente los becados del Dr. José Joaquín Aguirre descubren la aparición de una arquitectura muy influenciada por los nuevos descubrimientos de Louis Pasteur: el conocimiento de la infección, del contagio, de la asepsia y del incremento que desde ese momento tomó la cirugía gracias a la ayuda eficaz de la anestesia, descubierta años antes, junto con revolucionar la medicina, revolucionaron la arquitectura.

Las salas se orientan para lograr sol y buena ventilación. Aparece la división y el aislamiento; la distinción entre cirugía y medicina toman importancia. Los planos hospitalarios se proyectan en relación a un concepto de función; cambian los estilos.

Generalmente eran hospitales para enfermos de el mismo sexo. Cuando eran para los dos, se tomaban toda clase de precauciones: pesadas puertas de fierro, murallas, divisiones para evitar los peligros que la mezcla de sexos pudiera traer.

La relación del Lazareto con las epidemias

Como consecuencia de la epidemia de “cólera morbus” que azotó a Santiago en 1887, el Lazareto de San José dejó de ser un lugar de desahogo para transformarse en una institución formal y estable que nuevamente se entregó a la filantropía, quedando a cargo de la Junta de Beneficencia.

Es muy probable, dicen los historiadores, que por su condición de lazareto, se adelantaran las obras en los años de las pestes, para luego dejarlo en cierto abandono hasta la crisis siguiente, tal como sucedía con los tajamares del Río Mapocho y sus inundaciones, en la misma época.

La labor de las Hermanas de la Caridad



Atendido por las Hermanas de la Caridad, este Lazareto al igual que todos los centros de infecto-contagiosos de la época, fue asumido por monjas, cuyo aporte fue muy valioso por cuanto arriesgaban su vida a diario. Ellas mismas llevaban los libros de hospitalizaciones, sencillo registro donde daban cuenta del destino de cada uno de los internados. Ellas fueron parte central de esta etapa de la historia.

Careciendo de mayores remedios, entraba la víctima de cólera o viruela, encomendándose a la imagen de San José, en el acceso ( hoy en el nuevo Hospital), imagen para la cual los familiares dejaban velas y flores para que el santo protegiera al enfermo, siendo las monjas la protección visible.

Su rol en la tuberculosis

Desde 1897 el lugar destina 80 camas a tuberculosis, enfermedad que llena páginas de medicina de la época en todo el mundo occidental. En sus comienzos, en este lugar se trató con remedios que incluían preparados tradicionales, a base de eucaliptus y guayacol.

Hasta 1929, los enfermos tuberculosos en salas donde compartían con pacientes con otras enfermedades crónicas y contagiosas. Ese año reorganiza, transforma y moderniza su vieja estructura, dedicando exclusivamente su atención a la patología tuberculosa, creándose los Servicios de Tisiomedicina, Radiología, Anatomía Patológica, Cirugía y Laboratorio.


La actividad del San José en torno a la tuberculosis significará que sus propios médicos funden en 1930 la Sociedad de Tisiología, institución que por largos años fue la contraparte chilena para presentar ponencias en congresos mundiales, además de cumplir ser rectora y patrocinadora de la investigación, prevención y tratamiento de la enfermedad.

Junto con crearse la cátedra de tisiología en la Facultad de Medicina en 1934, surge al año siguiente la primera revista especializada sobre esta materia que fue obra e inspiración de los médicos del San José.

En este hospital se vivieron primero las peores crisis de tuberculosis, llegando a tener 400 camas, pero también fue protagonista del triunfo final sobre la enfermedad.. En 1938, el Dr. Víctor Sierra inicia la inmunización con BBC inyectable. Más adelante el profesor Armando Alonso Vial introduce la cirugía resectiva pulmonar. En 1954 el tratamiento quimioterápico se hace obligatorio por sus resultados. Finalmente, se produce un descenso de la mortalidad de la tuberculosis.

Pioneros en Cirugía

Los procedimientos quirúrgicos iniciados en Europa a fines del siglo pasado como la Toracoplastía en 1885 y la Colapsoterapia en 1892, se cuentan entre las primeras y nacientes actividades de este Hospital cuando el Dr. Manuel Moreno practica el primer Pneumotorax Terapéutico o Artificial en Diciembre de 1914.

A esta intervención quirúrgica se fueron sumando otras tales como: pleurólisis, frenoparálisis,toracoplastías en sus distintas variantes, colapsos de interposición, destacándose este Hospital como líder destacado y brillante de la cirugía de Tórax. En esa época, el Hospital fue sin dudas, la cuna y el principal centro formador de muchas generaciones de neumotisiólogos y cirujanos toráxicos.

Historia más actual

Entre los años 1960 a 1970, el Hospital San José se plantea como un Hospital General y en la década del 80 asume la función de Hospital Base del área Metropolitana Norte. Estuvo en funciones hasta agosto de 1999, y sus funcionarios se trasladaron a el nuevo Hospital construido al frente.

Frente a la posibilidad de que este espacio histórico tuviera sentido y no pasara al olvido, un grupo de funcionarios y amigos del Hospital San José se organizan y trabajan para tramitar la declaración de Monumento Histórico, al menos de una parte del Hospital.

Esto está cargo del Dr. Miguel Angel Rojas y Sra. Alejandra Delgado, periodista del Hospital San José, iniciativa que es apoyada ampliamente por el Director del Servicio de Salud Norte de la época, Dr. Patricio Hevia, quien el 29 de Octubre de ese año, envía la solicitud correspondiente y propuesta de área afecta a declaración de Monumento Nacional, y finalmente el 27 de Diciembre de 1999, el Ministerio de Educación declara Monumento Histórico a este hospital, considerando entre otras características “que por su valores arquitectónicos y por el legado histórico de este edificio, al ser parte de la memoria de la salud en Chile, amerita su protección,....”

Alianzas Estratégicas

El Dr . Hevia acoge la iniciativa de recuperar este valioso conjunto y nombra como encargados del proyecto al Dr. Miguel Angel Rojas y Marina Zolotoochin., incorporándose como equipo de trabajo, diversos organismos e instituciones que apoyan esta idea, entre los cuales están Pablo Brodsky de la División de Cultura del Ministerio de Educación, cuya dirección estaba a cargo de Claudio Di Girólamo, con quienes se suscribe un convenio de cooperación. Por su parte Jorge Montealegre, periodista y poeta, del Servicio de Salud Norte ya había desarrollado la idea-fuerza de ejecutar en este inmueble el concepto Arte- Cultura- Salud.

Por otra parte, la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Santiago, bajo la tuición del arquitecto Juan Cristián Amenábar, académico de esa escuela. formula una propuesta de recuperación de una parte del antiguo Hospital San José,.

Además, se establece un convenio con la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas suscrito por su Directora, Sra, Ivania Goles, de asesoría en gestión técnica para la ejecución, donde trabajan destacadamente las arquitectas, Mimi Massone y Mireya Danilo.

Fue tan exitosa la acogida del proyecto ligado a la cultura y patrimonio, que permitió ampliarse al resto del Hospital y hacer una propuesta de gestión patrimonial, basada en la reutilización de los espacios inmuebles, a fin de continuar prestando servicios a las personas. Con este objetivo, se entrega en comodato a diferentes instituciones que prestan servicio a la comunidad a través de proyectos sociales sin fines de lucro y creando la “Comunidad Antiguo Hospital San José, que está caracterizada por la diversidad de sus componentes.

Estas instituciones son Corporación de Amigos Hospital Roberto del Río ( COAR), Servicio Evangélico para el desarrollo ( SEPADE); Club de la República, Hogar de Cristo, Universidad de Santiago, Centro de Estudios para la Calidad de Vida ( CECV).

Posteriormente el año 2000, se instala una Comisión Asesora de Patrimonio Cultural del Ministerio de Salud, cuyo Secretario Ejecutivo es el Dr. Patricio Hevia y que se consolida a partir de Agosto de 2003, como Unidad de Patrimonio Cultural de la Salud.

Objetivos

1.- Crear un espacio cultural vinculado a la salud, a fin de desarrollar el concepto Arte-Cultura- Salud.

2.- Crear un espacio para actividades culturales de grupos estables del Ministerio de Educación, de Salud y otros

3.- Crear un centro de Eventos que ponga a disposición de entidades públicas, privadas y a la comunidad en general, salas del tipo multipropósito para la realización de congresos, seminarios y otras formas de encuentro..

4.- Crear un Museo de la Medicina, con recreación de ambientes que incluyan mobiliario, instrumental, vestuario, libros etc..

4 comentarios:

  1. yo soy felipe y creo que si brindaran un olano especifico del ex san jose serviria de mucho
    super interesante
    XD

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  2. Igual el hospital esta cargado de malas energías , y la gente moría para así servir de experimento

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  3. Yo creo que el San José jamas debió haber sido un hospital para publico general , fue lo peor que tuvo la gente mas humilde que por no tener Isapre o plata para atenderse en el clínico de la Chile o la católica , iban a parar a ese hospital con mala atención donde todos iban a morir ...menos mal que al señor Frei se le ocurrió construir un lugar DIGNO como el moderno San José

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