jueves, 26 de noviembre de 2009

Museo de la Solidaridad Salvador Allende


VIVIENDA Y DECORACIÓN

Sábado 22 de Julio de 2006

Reinventar el pasado

Una valiosa casa del barrio República fue reciclada por los arquitectos Miguel Lawner y Marco Antonio Vidal para albergar la nueva sede del Museo de la Solidaridad Salvador Allende. Recién inaugurado, su interesante colección reúne obras donadas desde 1971 al Estado de Chile, por artistas nacionales y extranjeros, como Joan Miró, Frank Stella y Alexander Calder.




Texto, Soledad Villagrán Varela / Fotografías, Homero Monsalves

Para explicar qué hace un pintor de taller asumiendo como director de un museo casi a los 80 años, José Balmes, Premio Nacional de Arte 1999, recurre a un tango: "Las deudas de amor nunca terminan de pagarse" y él, asegura, no va terminar nunca de saldar su deuda de amor con Chile, que adquirió desde que llegó de Barcelona escapando del franquismo. Para amortizar "un poco" decidió asumir esta responsabilidad que lo tiene subiendo y bajando escaleras en la espléndida casona de República 475.

Entusiasmado cuenta que fue a su amigo José María Moreno Galván, crítico español, a quien se le ocurrió, estando en Chile en 1971, la idea de armar el museo con una gran colección de obras que aportarían artistas del mundo en solidaridad con el gobierno de Salvador Allende. Una pintura de Miró, fue la primera en llegar. Más tarde se sumarían cerca de 500, las que fueron exhibidas a medida que iban llegando a la Escuela de Bellas Artes, en dos muestras en el MAC. Luego del 11 de septiembre en el extranjero se armaron museos de la resistencia, donde se siguieron agregando trabajos ­más de 1500; algunos de los cuales años después fueron exhibidos en el Museo Nacional. En 1992 las obras reunidas pasaron a tener un lugar propio donde exponerse cuando se inauguró el Museo de la Solidaridad Salvador Allende en la calle Virginia Opazo, el que después se trasladó a Herrera 360. La misma excepcional colección que hoy se cambia a la vivienda que mandó a levantar en 1925 Amadeo Heiremans, inmigrante de origen belga quien hizo su fortuna en la industria metalúrgica.
Ésta que luego de ser Embajada de España, Escuela de Economía de la Universidad de Chile y sede de la Dina; tuvo como último dueño al Estado, y fue adquirida el 2004 por la Fundación Salvador Allende a través de una licitación pública. Recién en septiembre del año siguiente empezaron las obras de remozamiento, porque la casa, considerada de Conservación Histórica, requería que todas las intervenciones fueran previamente aprobadas por el Consejo de Monumentos Nacionales.

Los arquitectos Marco Antonio Vidal y Miguel Lawner quien en la Unidad Popular estuvo a cargo de la construcción del edificio de la UNCTAD (actual Diego Portales); fueron los encargados de acondicionar la vivienda de dos pisos y un zócalo; para convertirla en un centro cultural.

Con la premisa de respetar "la dignidad notable de la obra" como indica Lawner, se rescataron sus "tesoros" como suelos de parqué y baldosas, escondidos debajo de cubrepisos; y las maderas nobles de ventanas y puertas que se hallaban tapadas con capas de pintura. Muchos de los espacios segmentados fueron ganando amplitud al botarse muros, y estos materiales, especialmente maderas, fueron reciclados en objetos como vanitorios, banquetas y repisas.

Un nuevo volumen fue emplazado detrás de la casa, donde había otra construcción realizada en los tiempos en que albergó a la Embajada de España desde 1941 hasta fines de los 60. El edificio actual es de dos niveles zócalo y primer piso pero había sido proyectado con tres. "El Consejo de Monumentos Nacionales con más ojo que nosotros nos objetó este nivel, porque íbamos a ocultar este patrimonio con ese murallón que habríamos tenido. Ahora se ve el nuevo cuerpo pero sin restarle presencia a la casa, ¡cuánto agradezco que me hayan cortado las manos!", dice Lawner al observar su obra, realizada en un lenguaje completamente contemporáneo.

El volumen de hormigón se conecta con la vivienda a través de un puente inserto en un espacio de doble altura y cielo acristalado. "Allí se genera la transición entre lo viejo y lo nuevo, integrando los edificios sin que compitan", precisa el arquitecto, quien con su socio se preocupó de buscar parqué para los nuevos pisos y convencer a todos de no hacer hoyos en las paredes para colgar las obras sino sostenerlas de cables fijos a rieles. "Es por una actitud de autodefensa que he tenido, de sentir que después de la restauración tan cuidadosa, no podíamos empezar a perforar paredes cada vez que se quiera instalar un cuadro".

1- La vanguardista instalación sonora que forma parte del memorial de Allende, hecho especialmente para este museo por Lotty Rosenfeld, Nury Gaviola y Roberto Larraguibel.
Foto:Homero Monsalves

2- Vista posterior del inmueble donde se aprecian las nuevas intervenciones: el ascensor para discapacitados y el volumen de la recientemente creada galería que suma 235 m2.
Foto:Homero Monsalves



http://www.chile.com/tpl/gallery/ver.tpl?id=220209

http://www.lld.cl/proyectos/museografia/museo-de-la-solidaridad-salvador-allende/


La casona de República 475 cobijará desde marzo de 2006 el nuevo Museo de Arte Contemporáneo administrado por la Fundación Arte y Solidaridad.

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