sábado, 12 de noviembre de 2011

Abren muestra definitiva de Roberto Matta con 100 obras, la mayoría inéditas

LA TERCERA EDICION IMPRESA
viernes 11 de noviembre de 2011



Desde hoy, el Centro Cultural Palacio La Moneda acoge la exposición más grande del pintor, a 100 años de su nacimiento.



por Denisse Espinoza
Ha sido una tarea titánica. Esta semana, el equipo del Centro Cultural Palacio La Moneda (CCPLM) ha trabajado hasta altas horas de la noche. El objetivo amerita los esfuerzos: reunir la mayor cantidad de obras de Roberto Matta y realizar su muestra definitiva en Chile, a 100 años de su nacimiento, el 11 de noviembre de 1911.

Los preparativos empezaron hace tres años, cuando en 2008 la viuda del pintor, Germana Matta, y la curadora Inés Ortega se acercaron a la directora del centro cultural, Alejandra Serrano, para proponerle una exposición inédita en el país, que involucraría a museos y galerías de todo el mundo.
"Nunca había firmado tantos acuerdos como ahora", cuenta Serrano. "Hemos hecho antes grandes exposiciones, pero siempre negociamos con una o dos contrapartes. Ahora, 25 instituciones y coleccionistas confiaron en nosotros. Lo más difícil siempre es conseguir la plata. En este caso: un millón y medio de dólares, nada fácil".

El resultado de la operación ha sido exitosa. Coleccionistas privados y la familia del pintor (su viuda y sus cuatro hijos), además de espacios como la Tate Gallery, de Londres; el Museo Reina Sofía y el Thyssen Bornemisza, de Madrid; el Museo Rufino Tamayo, de México; el Bellas Artes de Venezuela y el Stedelijk Museum, de Holanda, han cedido algunas de sus piezas más valiosas para completar una exposición inédita que se inaugura hoy, a las 19.30 horas, bajo el nombre de Matta Centenario 11.11.11.

Hace dos días, las salas principales del centro cultural estaban llenas de andamios, cajas gigantes de madera y más de 30 técnicos con guantes manipulando los cuadros. Lo más complejo: colgar los cinco óleos de 10 metros, los más grandes de la muestra, incluida Coigitum (1972), obra clave perteneciente a Germana Matta, donde el artista plasma cubos transparentes llenos de "ríos de ser", una vuelta a su pintura más cósmica, luego de un período fuertemente político y social.

"Es la primera vez que construimos muros tan altos, los formatos de Matta son increíbles", dice Serrano, quien ya suma varias anécdotas al respecto. Por ejemplo, el préstamo de El espejo de cronos, obra que decora el Salón Azul del Palacio La Moneda, estaba aprobado, pero no cabía por la puerta. "El lienzo entró enrollado al salón y luego fue enmarcado. También para traer la obra de un coleccionista hubo que sacarla con grúa por la ventana de su departamento y bajarla siete pisos", cuenta.

Otro montaje complejo y que terminó ayer sus últimos detalles fue el Proscrito deslumbrante, instalación hecha por Matta en 1966, con cinco cuadros que forman un cubo abierto y que invita al público a introducirse en un paisaje donde pasado y futuro conviven.

Ubaldo Sedano, conservador jefe del Thyssen Bornemisza, museo que cede la pieza, asesoró su instalación. "Es tercera vez en la que se realiza. Es nuestra mejor obra de Matta", dijo Sedano.

La curatoría no fue menos ambiciosa. Ideada por Inés Ortega, la primera sala parte por los años surrealistas del pintor, con pinturas y dibujos de 1939. Le sigue Black Vertu (1943), tríptico de la Tate Gallery, donde Matta rompe con los planos espaciales, y el Nacimiento de América (1952), obra del MAC chileno, restaurada por la Minera Inés de Collahuasi, principal auspiciadora de la muestra. También se exhibe su compromiso político con obras como Munda y desnuda (1987), contra el régimen de Pinochet.

La segunda sala reúne la madurez del pintor con obras hechas desde fines de los 60 hasta su muerte, en 2002. Una época donde Matta vuelve a su mirada mística y gozosa, con obras como Vivre le Verbe Vive (1969) o Un bel Fior (1971). "Nuestra idea fue mostrarles a los chilenos todas las facetas artísticas del pintor, un deseo complejo, pero obligatorio a estas alturas. Todos tenemos que conocer la genialidad de Matta", dice al curadora.

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domingo 6 de noviembre de 2011

MEGAEXPOSICIÓN Más de cien pinturas en el Centro Cultural Palacio La Moneda
8 obras emblemáticas de la muestra "Matta Centenario 11-11-11"

La mayor exhibición organizada para el centenario del creador desplegará en La Moneda obras nunca expuestas en Chile. Provienen de más de 28 coleccionistas privados e instituciones, entre ellas, los museos Reina Sofía y Thyssen-Bornemisza, Tate de Londres y Stedelijk de Ámsterdam.

Marilú Ortiz de Rozas

"HOW EVER" (DETALLE), 1947.


Foto:CORTESIA MUSEOSTELEDIJK

A partir de este cuadro, Matta comienza a alejarse del surrealismo y la abstracción: emprende como misión denunciar los horrores de la humanidad. "Esto le valió la expulsión de la Escuela de Nueva York, porque ya no validaba los postulados abstractos, que tantos seguidores cosecharon", explica Ortega-Márquez. En "How ever" comienza a surgir la figuración y se aprecia una proliferación de escenas eróticas violentas, que representan en el imaginario mattiano una alusión al abuso de poder.

"PSYCHOLOGICAL MORPHOLOGY", 1939.



La serie de las morfologías surge cuando Matta emigra a Europa y se vincula con el surrealismo. Hoy, esta obra es de un coleccionista estadounidense y vale cerca de 3 millones de dólares. "Son óleos pequeños, donde Matta pinta la morfología de los espacios de la mente y la de ciertos estados emocionales", precisa la curadora Inés Ortega-Márquez. Quien empujó a Matta a pintar fue Gordon Oslow-Ford, quien le entregó telas y pinceles para que plasmara lo que aparecía en celebrados dibujos. Años más tarde, Matta pintó un "Homenaje a Gordon", que viene a la muestra.

"VERTU NOIRE", 1943.



A partir de 1942, Matta comienza a aplicar en su obra nuevos conceptos derivados de teorías de Marcel Duchamp y André Breton. "Este tríptico, procedente de la Tate, forma parte de la 'suite duchampiana', tres trípticos de la misma época, que aluden a la guerra, homenaje y resultado de la influencia de Duchamp y su obra maestra 'El Gran Vidrio'", asegura Ortega-Márquez. En la tela, esto se traduce en la presencia de algunas transparencias, las que según Matta permiten que los seres humanos puedan comunicarse entre sí, a pesar de su incapacidad crónica. Los planos transparentes serían posibles "puertas de escape hacia el otro", y para Matta significaba la búsqueda de un hombre nuevo.

Este cuadro se enmarca también dentro de las primeras obras donde aborda valores y antivalores, en el contexto de la II Guerra. Él precisa que habría una virtud negra (la capacidad de matar) y una blanca, opuesta. "La virtud negra sería no el bien en el sentido bíblico, sino el anti-bien -dijo Matta. Trato de comprender lo positivo y lo negativo de los polos contrarios".

"EL PROSCRITO DESLUMBRANTE", 1966



Este políptico de cinco piezas es una de las obras más espectaculares de "Matta Centenario 11-11-11", y proviene del Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid. Recoge un proyecto conceptual de Matta, cuando empezó a experimentar sobre la multidimensionalidad del espacio, pintando las distintas caras interiores de una figura cúbica, que luego abre. En ésta, cada una de las caras representa una etapa dentro de la vida del ser humano. "Para él, la apertura del cubo representa la expresión completa del mapa del ser", agrega Inés Ortega-Márquez. De esta obra de inmersión, a la que el espectador puede ingresar, seleccionamos el lienzo "Grandes expectativas".

"LES JUGES DE NUREMBERG", 1967



En noviembre de 1945 se lleva a cabo el más importante de los juicios de Nuremberg, que enjuicia a dirigentes nazis. Matta lleva a la tela este hito en varias oportunidades, incluso más de veinte años después, como en el caso de esta obra, donde el dedo acusador designa a un uniformado sin cabeza. El color rojo simboliza la sangre; el exterminio está claramente graficado en las calaveras y en la esvástica. Este óleo tiene escrito en el reverso: "Gran Burundum?", que es el otro nombre por el que se le conoce. Ramuntcho Matta, propietario de este cuadro, explica que Matta quiso aludir a la obra poética "El gran Burundún-Burundá ha muerto" del colombiano Jorge Zalamea, donde se manifiesta la relación entre el poder y la palabra, en una narración carnavalizada de órdenes destinadas a anular el lenguaje.

"LA QUESTION - DJAMILA", 1958



Matta fue uno de los primeros artistas en denunciar las torturas cometidas durante la guerra de independencia de Argelia, tema de esta obra. Su título alude al libro "La question" (de Henri Alleg), que describió los métodos de tortura del ejército francés en Argelia. "Presté esta obra para que, así como mi padre se preguntó por la tortura durante la guerra de Argelia, Chile también se interrogue al respecto. Matta quería participar en la creación de un mundo nuevo y estar en él", señala Federica Matta. Djamila fue una combatiente que los franceses torturaron y condenaron a muerte en 1957. La pintura incorpora transparencias y se sitúa en el período de maduración de Matta.

"MUNDA Y DESNUDA", 1986



Es la obra más tardía de esta selección y fue realizada por encargo del gobierno español, para la legendaria exposición "Chile Vive", organizada en Madrid en 1987. También se inscribe dentro de las obras marcadas por su compromiso político y su título completo es "Munda y desnuda: la libertad contra la opresión". "En esos años, Matta se había distanciado de las obras de denuncia y estaba retomando inquietudes más metafísicas. Solamente pintó cuadros relacionados con la dictadura en Chile, como es el caso de éste, centrado en esa problemática", asegura la curadora. Tras la muestra, Matta dona esta obra al gobierno español.

"NACIMIENTO DE AMÉRICA", 1952



Esta obra (restaurada para la muestra) "sintetiza en su visualidad el concepto de 'expansión del horizonte interior' que rigió la producción del artista", afirma Caroll Yasky, conservadora del MAC. Para Matta, la energía es el motor de todo. "Esta energía se percibe en esta obra, donde se manifiesta una naturaleza exuberante con explosiones de luces que representan fuerzas germinadoras, reflejo de un dinamismo y de la unidad del sistema solar", agrega Soledad García. A partir de los años 50, Matta toma plena conciencia de la realidad política latinoamericana y toma partido.

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