viernes, 8 de abril de 2011

Guanacos, yaretas y lagunas cristalinas sorprenden al interior de Petorca

www.mer.cl
Viernes 08 de Abril de 2011
Vida, Ciencia y Tecnología

Expertos de la Universidad Católica de Valparaíso estudian este paisaje parecido al del altiplano:



El área se encuentra a más de 3 mil metros de altura, por lo que las precipitaciones y nevadas son frecuentes. La laguna chepical es uno de sus principales atractivos.

Richard García

Decenas de guanacos se desplazan a través de las silenciosas llanuras, ocasionalmente tapizadas de yaretas. En las inmediaciones pueden encontrarse vestigios del camino del Inca, geoglifos y ruinas de pucarás.

Este paisaje, que podría asociarse fácilmente al altiplano nortino, se puede encontrar a no más de 250 kilómetros al norte de Santiago, internándose por la precordillera de Petorca, frente a la localidad de Alicahue.

"Cuando subimos durante febrero contabilizamos, por lo menos, 600 guanacos, pero hay muchos cajones y quebradas que no pudimos recorrer porque se puso a llover, pero por comentarios de los lugareños es probable que haya unos 2 mil e incluso quizás más", destaca María Eliana Portal, jefa del Laboratorio de Geografía Física de la Universidad Católica de Valparaíso (PUCV).



La investigadora encabeza el proyecto multidisciplinario "Descubre y protege nuestro ecosistema cordillerano", realizado con fondos del Ministerio de Medio Ambiente.

Aclara que aunque esta comunidad de guanacos sería la mayor de la zona central, el objetivo no es hacer censos de especies específicas, porque para eso necesitarían más tiempo y recursos, pero sí harán una caracterización del entorno, que posee una rica biodiversidad.

Ganadería en verano

Otro residente de la zona es el cóndor. Los investigadores observaron al menos diez en un mismo lugar.

Llaman la atención las yaretas, una planta característica por su forma parecida a cojines, más habitual del altiplano, pero que se encuentra ocasionalmente incluso más al sur. "Hay una especie de yareta presente allí que aparece en el Libro Rojo como vulnerable", precisa el botánico Óscar Fernández, encargado de esa área en el proyecto. Destaca también la presencia de un tipo de cactus característico de la IV Región, pero muy escaso hacia el sur.

Además, les interesa incorporar el tema de la geodiversidad. Esto incluye los roqueríos, los riscos, los bofedales (formaciones de agua y vegetación con presencia animal), quebradas, ríos y caídas de agua.



"Es bastante espectacular el paisaje; su conservación se explica, en parte, porque es un lugar privado. Los comuneros trabajan fundamentalmente en ganadería y los animales sólo suben en verano. El resto del año sólo hay fauna silvestre", explica la geógrafa de la PUCV, quien espera volver a la zona este mes.

El trabajo en terreno partió en enero y se prolongará hasta fin de año. El equipo multidisciplinario incluye geógrafos, botánicos, biólogos, arqueólogos, ingenieros forestales y agrónomos.

El Ministerio de Medio Ambiente identificó la zona como Sitio Prioritario. Es decir, zonas que por su valiosa biodiversidad requieren estudios en profundidad y estrategias de preservación.

La idea es generar también un conocimiento del área entre los lugareños. Para ello se contempla que reciban un entrenamiento en el uso de sistemas de información geográfica que les permitan identificar los lugares y especies de interés y ayudar con la actual investigación.
---

No hay comentarios:

Publicar un comentario